Lo primero que debes saber es que los planes no son para toda la vida. Tu negocio crece, y con él tendrás que ir ajustando tu plan.
Dicho esto, el plan que elaboremos se ceñirá a la información y datos que nos proporciones, y a los objetivos que quieras conseguir. A partir de ahí, evaluaremos tu situación, te haremos una propuesta y decidirás si te interesa que trabajemos juntos.
Durante todo el proceso estaremos en contacto constante para informarte de la evolución del trabajo y te ofreceremos varias opciones por cada fase de desarrollo de tu proyecto, con cifras y datos contrastados.
Nosotros te aconsejaremos, pero es tu proyecto, tu idea y tú tienes que tomar decisiones.
Una vez terminado el trabajo, ya puedes implementarlo, pero tendrás que ir haciendo ajustes en función de tus necesidades.
Recuerda, los planes sirven de guía, pero están para cambiarlos y mejorarlos, eso es señal de que tu proyecto crece.